Aunque no es un elemento habitual en los huertos escolares, instalar una pared de agua puede convertir la visita al huerto de los mas pequeños en una vivencia muy divertida.

Una pared de agua es un experimento para niños muy fácil de construir con elementos reciclados y puede dar horas y horas de diversión para los más pequeños.

Aprenden las leyes físicas de forma vivencial y se puede utilizar también para jugar a hacer trasvases y desarrollar su motricidad fina.

Podemos hacer, de este modo, que el riego con regadera sea un juego diferente de modo que los niños mas pequeños estén deseando poder ir al huerto escolar a regar.